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jueves, 4 de marzo de 2010

Este es su problema señorías

Aburrido como todos los días, deambulando por internet, me encontré este articulo de mi paisano Rafael Martinez Simanca. No he podido resistirme a ponerlo al completo, para que todos podáis disfrutarlo como yo.

Este es su problema señorías

Por: RAFAEL MARTÍNEZ-SIMANCAS



Después del debate en el que se habló de la actual crisis económica podemos concluir que sus señorías, (salvo muy honrosas excepciones), viven en un microclima templado dónde nada les altera. En la calle llueve, nieva, hace frío, la gente hace cola ante las oficinas del INEM y luego acuden a un centro de caridad para tomar la sopa del día. Pero los políticos siguen sin mojar sus pies en los charcos, sin tomar el pulso de la realidad, ignoran que son el cuarto problema para los españoles y que cada vez aumenta el número de abstencionistas que les dan la espalda. Pero ellos viven ajenos al mundo, inmersos en su realidad parlamentaria, creando sus comisiones para discutir lo obvio sin entrar en lo fundamental.

De momento se ha creado una comisión que tiene el peligro de perderse como aquellas expediciones científicas del XIX, ¿Es Zapatero el profesor Livingstone?, ¿Es Rajoy el señor Stanley?, ¿Ambos andan perdidos por las orillas del río Zambeze?, ¿quién irá a buscarlos?, ¿quién les indicará el camino de vuelta a la realidad? Admunsen se perdió entre los hielos del Polo Sur, su amigo Fridtjof Nansen escribió: “quedamos abandonados mirando tristemente el vacío”. Quizá esas palabras nos valgan para saber que las expediciones sin sentido terminan en la soledad de los hielos.

La calle, en la que sopla el viento, agradecería alguna muestra de unidad para hallar el rumbo, y rechaza las peleas internas que se presentan como batallas inútiles para izar la bandera que nadie quiere en el lugar que nadie ha elegido. De ahí que el problema sea suyo, señorías, y de su capacidad por resolverlo depende la credibilidad de la clase política. Una tempestad sería que la crisis económica también asolara a las posiciones políticas. Se les pide altura de miras y pensar más en el futuro que en las próximas elecciones. La discusión no es, ahora, saber si la crisis empezó en un banco norteamericano, o en unas hipotecas sin garantías que dieron los bancos. El dilema es encontrar la salida al túnel y en ese camino sobran los “brotes verdes”, las alusiones seudopoéticas y la madre que los parió. Si quiero leer poesía acudo a Pedro Salinas, pero si quiero una solución a la crisis me gustaría que ésta llegara a través de la unidad. Todo lo demás sobra, es humo y el humo hemos quedado que es malo para la salud. Demasiado sucios tenemos los pulmones como para no toser sin levantar sospechas en la cola de la Seguridad Social.

Nadie pide que venga Supermán, tampoco debe andar muy bien el hombre porque la criptonita ha subido de precio. Sólo se pide algo de coherencia y mucho trabajo. Veremos si la señal llega al campamento base en el Congreso. De momento sólo está este triste vacío.

LA GACETA DE SALAMANCA
SALAMANCA, 21 de febrero de 2010

jueves, 11 de febrero de 2010

¿Y mientras, hablan de política social y derechos sociales? ¡¡QUÉ INDECENTE!!

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Ha dicho la Vicepresidenta del gobierno que es indecente que mientras la inflación es -1%, y tengamos más de 4.000.000 de parados, haya gente que no este de acuerdo en alargar la jubilación a los 70 años.

Me gustaría transmitirle a esta Sra. Vicepresidenta lo que yo considero indecente.

INDECENTE, es que los funcionarios, además de tener plaza fija, tengan una subida salarial del 5%.

INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a 6.500 €/mes.

INDECENTE, es que un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.

INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).

INDECENTE, es comparar la jubilación de un diputado con la de una viuda.

INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión máxima, sólo necesiten jurar el cargo.

INDECENTE, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.

INDECENTE, es colocar en la administración a miles de asesores (léase amigotes con sueldo) que ya desearían los técnicos más cualificados.

INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.

INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural).

INDECENTE, es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.

INDECENTE, es que sus señorías, cuando cesan en el cargo, tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses.

INDECENTE, es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público.

INDECENTE, es que se utilice a los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los funcionarios sólo representan un coste para el bolsillo de los ciudadanos.

INDECENTE, es que nos oculten sus privilegios mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven.

¿Y mientras, hablan de política social y derechos sociales?
¡¡QUÉ INDECENTE!!